Desfiladero Torácico y sus síndromes: Actualización

bridges over Viamala canyon, SwitzerlandEn el mes de Julio de 2012 escribí la entrada Desfiladero Torácico y sus síndromes para arrojar algo de luz a esta entidad clínica poco conocida y esclarecer algunas confusiones acerca de su diagnóstico y manejo terapéutico. Hasta la fecha, ha sido una de las entradas más visitadas y comentadas en el blog y, lo que para mi es más relevante, ha ocasionado multitud de consultas de pacientes muy desorientados sobre su diagnóstico y la gestión clínica que se estaba haciendo de su caso. Por todo ello, empujado por algunos compañeros que me han animado a ello y a que  recientemente la Societat Catalano-Balear de Fisioteràpia me invitó a dar una ponencia al respecto, he actualizado y ampliado la información de la primera entrada y me he decidido ha escribir una segunda entrega. Si bien la primera entrada introdujo los subtipos que incluye este síndrome, quisiera en esta profundizar en la presentación clínica de cada uno y en la correcta exploración clínica para acercarnos a su diagnóstico.

Leer más de esta entrada

Anuncios

Coccigodínia

Rusty hookEntre muchas de las indicaciones por las que los pacientes visitan al osteópata encontramos el dolor coccígeo. La incomodidad que representa para el paciente, más la intensidad aguda del dolor que muchas veces acompaña estas presentaciones, provocan que los pacientes que no han tenido una buena resolución con tratamientos previos acudan al osteópata en busca de ayuda. Si bien el osteópata tiene ciertos recursos técnicos para tratar estos pacientes, debido a su complejidad, debemos entender bien los pormenores de esta condición clínica y saber interpretar la idoneidad o no de nuestra intervención. Aprovechando que el invierno (y con él la temporada de snowboard) se acerca, me ha parecido un buen momento para mirar de forma detallada al dolor coccígeo, analizar lo que la literatura nos dice al respecto y opinar acerca de nuestro papel clínico, siempre con la intención de aportar datos tanto a los profesionales como a los pacientes que se acerquen a este blog.

Leer más de esta entrada

Palpación y diagnóstico osteopático

Hand and wheat cropDe forma muy específica en Osteopatía, pero en general en todos los abordajes manuales, damos un énfasis importante a la palpación. Este es un elemento esencial en nuestra práctica clínica sin el cual no se entiende ni se concibe lo que hacemos. La considerable contribución o peso que ejerce la palpación en la toma de decisiones clínicas en Osteopatía merece reflexionar sobre sus dimensiones, su fiabilidad, el papel que desempeña en el proceso de razonamiento clínico y el como se adquiere esta habilidad. Esta discusión nos llevará también a hablar de la diferencia entre el aprendiz y el experto y a reflexionar sobre si la capacidad palpatoria es “un don” o una capacidad que puede aprenderse.

  Leer más de esta entrada

Dolor Inguinal

Captura de pantalla 2013-06-11 a les 1.03.24Cuando uno trabaja con pacientes, se da cuenta de que su competencia es más alta en algunos casos que no en otros. A veces son perfiles de pacientes concretos que por alguna razón “se nos dan bien” o bien problemas o patologías concretas que quizás por interés o experiencia logras abordar con una razonable perspectiva de éxito. No obstante, en el otro extremo, están aquellas situaciones clínicas que nos suponen un verdadero reto y que nos bajan la autoestima para adentrarnos profundamente en el terreno de la duda y la incertidumbre. En mi caso concreto, entre varios demonios que me rondan, destaca por encima de todos el dolor inguinal. Este, es un problema con el que a menudo fracaso en su resolución clínica y reconozco que, cuando se me presenta en la consulta, empiezo a soplar  (y/o sudar) antes incluso de explorar al paciente

  Leer más de esta entrada

Desfiladero Torácico y sus síndromes

El síndrome del desfiladero torácico es bien conocido por la mayoría de terapeutas manuales. Se conocen las causas y existen multitud de herramientas técnicas que se emplean en estos casos. No obstante, si uno entra en el detalle, rápidamente nos damos cuenta que por familiar que nos sean estos síndromes, existen todavía varias lagunas en relación a su diagnóstico y tratamiento. Empezando por hablar de síndromes (en plural) y no de síndrome (en singular). Un vistazo a la literatura nos aconseja hablar cómo mínimo de dos entidades diferenciadas el vTOS (Vascular Thoracic Outlet Syndrome) y el nTOS (Neurological Thoracic Outlet Syndrome). El vTOS puede a su vez dividirse entre arterial y venoso (con afectaciones tanto en arterias y venas subclavias como axilares). La afectación arterial es más común que la venosa y los vTOS son más fáciles de definir, diagnosticar y tratar que los nTOS aunque solo suponen entre el 5% y el 10% de todos los casos. En algunos casos encontramos los dos fenómenos al mismo tiempo (“combined TOS”).

Existe pero una tercera categoría, la más amplia y la que normalmente acude a nuestras consultas que ha recibido distintos nombres: “disputed TOS”, “non-specific nTOS” o “symptomatic TOS (sTOS)”. Emplearemos este último término por ser quizás el más aceptado y se distingue por no presentar unos signos claramente evidentes para su identificación. En relación a la etiología, la literatura también diferencia claramente las compresiones debidas a anormalidades óseas (megatransversas de C7, costilla o banda cervical, tubérculo escaleno engrosado) a traumatismos o a afectaciones más funcionales. Existe consenso en relación a 3 posibles localizaciones compresivas. Las principales son entre el escaleno anterior y el medio, bajo la clavícula en el espacio costoclavicular y en el túnel subcaracoideo. La compresión ocurre cuándo el tamaño y la forma del desfiladero torácico se ve alterada.

Leer más de esta entrada

Entre la disfunción y la lesión: Fiabilidad del diagnóstico manual

Uno de los aspectos más característicos de la Osteopatía y en general de cualquier medicina manual es la particularidad de su diagnóstico. Durante el periodo de formación se invierte una buena cantidad de horas en familiarizarse y perfeccionar la palpación y el tacto como herramienta diagnóstica. Esta habilidad va mejorando con el paso del tiempo de manera casi proporcional al número de pacientes que uno va viendo. Por lo tanto, como cualquier habilidad motriz, es algo que se aprende pero que mejora con la práctica. A medida que las tecnologías han ido avanzando en el terreno clínico, las habilidades palpatorias en algunos ámbitos médicos han ido desechándose y acercándose peligrosamente a una dependencia excesiva de las pruebas de imagen. Tanto es así que muy a menudo asistimos a la falsa noción de que si no está en la imagen, el problema no existe. A menudo existe falta de correlación entre la imagen y la realidad clínica y todo buen profesional sabe que si bien pueden ser una buena orientación, las pruebas solo deben ser un aspecto más a tener en cuenta en el abordaje diagnóstico de la situación. Diríamos que no por el hecho de encontrar algo, ese algo es seguro el motivo del problema ni por no encontrarlo, deja de existir un problema.

Leer más de esta entrada

La técnica es importante

Después de unas semanas metido de lleno en el terreno identitario y conceptual de la Osteopatía, necesito alejarme un poco de estos aspectos “tan profundos” y volver a centrarme en el día a día de nuestra particular guerra clínica. Ya desde hace tiempo, pero en especial en estos días, he oído a menudo la famosa frase de que “la técnica no es lo importante sino el concepto y el abordaje que la fundamenta”. Entiendo el sentido de la frase y estoy bastante de acuerdo con la idea que se quiere transmitir pero a la vez me ha surgido la necesidad de escribir un poco sobre la técnica propiamente. Hablo de técnicas manuales y importa poco el origen que estas puedan tener.

Todos hemos pasado esa etapa en la que saber cuantas más técnicas posibles era nuestro gran objetivo, importaba la cantidad y la vistosidad de estas, si podían ser algo complicadas mejor. Vídeos y fotos formaban nuestro particular y extenso arsenal terapéutico a la vez que este, estaba alejadísimo de nuestra pericia manual real. No tenías tiempo de digerir las aprendidas que ya buscabas nuevas técnicas para meter en el zurrón. Afortunadamente la fiebre pasa (con claras excepciones) y unos años después te das cuenta que si bien conoces un amplio abanico de posibilidades técnicas, a la práctica usas una corta lista de ellas. Usas esas porque son las que te funcionan, las que dominas y con las que obtienes los mejores resultados. Me atrevería a decir que la gran mayoría de técnicas que forman esta selección no son las más complicadas, ni muchísimo menos las más vistosas. Llega un momento en que tienes la sensación de hacer a todo el mundo lo mismo si o no? Pero no es así, y no es así porque la técnica tiene mucha importancia. La misma técnica puede realizarse con multitud de matices diferentes, con profundidades diferentes y sobretodo con intenciones diferentes.

Leer más de esta entrada

Herramientas y escalas de valoración

Una de las dificultades que los Osteópatas encontramos en el momento de investigar es la de aplicar una escala de valor objetiva que permita evaluar el resultado de nuestra intervención. En esta entrada os presento una web interesante dónde encontraréis diversas escalas de valoración tanto cualitativas como cuantitativas centradas en el sistema musculoesquelético. Espero que os sea útil (Click en la imagen)