Cuando la curva cambia: Charnelas Vol II

De entrada pido disculpas por la extensión del post pero como lo prometido es deuda, la primera entrada del año la dedicaremos a saldar cuentas. Al final de Cuando la curva cambia: Charnelas Vol I, prometí escribir una segunda entrada sobre la charnela cervicodorsal (C/D). Es una área del raquis que me interesa especialmente así que podríamos hablar largo y tendido de ella. No obstante intentaré ser “breve” y hablar de lo que para mí es más relevante sobre esta charnela. Igual que en la charnela T/L hay que destacar 2 aspectos de la zona cervicodorsal. Por un lado sus implicaciones mecánicas y por otro sus implicaciones neurológicas, especialmente autonómicas.

Desde un punto de vista mecánico la C/D tiene el reto inherente a cualquier charnela que no es otro que adaptar su anatomía facetaria al cambio de curva permitiendo el paso gradual de lordosis a cifosis en dos o tres segmentos vertebrales. De entrada, este reto supone para la unión C7-T1 el máximo decalaje en la plomada entre los cuerpos vertebrales y la línea de gravedad. No es estraño pues que la última cervical precise una apófisis espinosa considerablemente más larga (vertebra prominens) que las demás cervicales para compensar esta situación y para permitir a las inserciones del paquete musculoaponeurótico (entrecruzado y extremadamente potente en esta zona) estabilizar la fuerza de cizallamiento resultante. Dicha fuerza de cizallamiento se ve incrementada por un segundo reto biomecánico aún mayor. A diferencia de la T/L, la C/D une dos curvaturas con mecánicas cinéticas totalmente opuestas. Pasamos de una lordosis cervical extremadamente móvil a una cifosis dorsal con poco rango de movilidad diseñada para la estabilidad y la protección a través del sistema esterno-costo-clavicular. Dicho de otra manera, el segmento craneocervical presenta una movilidad desestabilizadora para la C/D, fijada a la rigidez torácica. El cizallamiento propio de esta charnela es resultado del empuje de T1 hacia atrás (gracias a la 1a costilla) en contra de la tracción de C7 hacia adelante. ES UNA ZONA DE FRENO DE LA CINÉTICA CERVICAL.

Leer más de esta entrada

Anuncios

Cuando la curva cambia: Charnelas Vol 1

Los que me conocéis sabéis de mi interés acerca del comportamiento mecánico de las llamadas charnelas vertebrales así como de sus importantísimas relaciones neurológicas (especialmente autonómicas). En mi práctica habitual constato con frecuencia la implicación de estas zonas de intersección tanto como fuente de clínica, como áreas de compensación a patrones biomecánicos alterados o a lesiones concretas.

Inexplicablemente no se dispone (o yo no he encontrado) de mucha bibliografía o evidencia de su comportamiento. Existen algunas teorías que tratan de explicar su comportamiento en el conjunto del raquis pero todavía no he encontrado ningún estudio suficientemente amplio acerca de este tema o específicamente centrado en este tema (cualquier aportación será bienvenida).

Una de mis teorías preferidas proviene de la osteópata Caroline Stone y de su primer libro “Science in the art of Osteopathy”. En él aborda la importancia de las charnelas vertebrales como zonas donde el eje de rotación global de cada curvatura cambia. De esta manera, el eje global a nivel cervical se encuentra por detrás de las vértebras cervicales, a nivel C/D traspasa anteriormente el canal medular y se posiciona por delante del plano facetario volviendo otra vez a detrás al traspasar la charnela T/L. La estructura espinal en forma de curvas y el mecanismo de disipación de carga mecánica a través de movimientos oscilatorios (rotaciones) entre los diferentes elementos vertebrales, hace que  el eje global de rotación tenga mucha importancia en el duro trabajo de soportar la gravedad. En este mecanismo, las charnelas juegan un papel fundamental al poder, gracias a su estructura anatómica particular (facetaria), facilitar el movimiento oscilatorio. Según Caroline, las disfunciones en las charnelas, son frecuentemente la causa de dolores en zonas vertebrales inter-arco.

Leer más de esta entrada