Mesa redonda: diálogo entre osteópatas

Como muchos sabéis, el pasado viernes 3 de Febrero se celebró en Barcelona una mesa redonda de debate centrada en los principios osteopáticos, la identidad de la profesión y el encaje de esta en el movimiento de medicina basada en la evidencia. Podéis leer la introducción a esta mesa redonda en esta entrada

Siendo parte implicada en la organización, ante todo quisiera agradecer a los ponentes su participación y especialmente al numeroso público que acudió a la cita (sobre 70 personas) y que participó con sus comentarios. Para quien quiera profundizar en lo dicho en ese debate, las dos horas y cuarto que duró han sido transcritas aquí

En esta entrada quisiera dar mi opinión personal ya que no pude darla en el momento, por mi papel de moderador de la mesa. A nivel general y para ser un evento bastante excepcional, creo que el debate fue plural y enriquecedor a varios niveles. Constato que la temática era demasiado abierta visto que a menudo el discurso se iba a otras temáticas que no eran propiamente las de debate. Lo considero normal cuando se habla de una profesión que tiene tantas cosas a debatir. El primer bloque se centró en la necesidad o no de actualizar-rescribir los principios osteopáticos adaptándolos a los tiempos actuales y favorecer así una mejor definición de la propia profesión. La conclusión general fue que no es tan necesaria una nueva modificación de los principios sino encontrar un mejor lenguaje y una mejor manera de comunicarlos. Se citó el documento Benchmarks in training of Osteopathy publicado por la OMS en 2010 cómo la última revisión de los principios y se aconsejo usar las directrices de este documento cómo punto de partida. Si bien no tengo nada que decir en cómo la OMS ha consensuado la definición de los principios, mi impresión personal es que por sí solos no definen ni explican de una forma clara el proceder de un Osteópata… y es normal.

Creo que hay que relativizar un poco la búsqueda de unos principios definitivos, evitar perdernos excesivamente en definiciones que nunca van a poder expresar completamente los pormenores de una profesión (osteopática o no) y centrarnos en explicar dónde el trabajo de un osteópata puede ser útil  y bajo que fundamento. Dicho de otra manera, los principios nos tienen que ser útiles a los osteópatas a nivel interno, para vehicular los objetivos de nuestra intervención, pero no creo que deban ser nuestra carta identificativa delante de otros colectivos sanitarios. Los osteópatas defendemos los principios porque a lo largo de nuestra práctica clínica van siendo integrados y estos cogen un sentido particular en cada uno de nosotros. No obstante, extraídos del contexto clínico y aunque encontremos mejores palabras para transmitirlos, siempre van a ser algo vagos y poco explicativos de lo que hacemos en el día a día.

El debate también quiso abordar la existencia o no de elementos que diferencien la identidad osteopática en relación a otras medicinas manuales. Se nombraron varias organizaciones e instituciones (no sólo osteopáticas) que indican que la práctica osteopática es distinta a otras profesiones de salud que utilizan técnicas manuales. Supongo que podríamos nombrar tantas otras que dicen lo contrario. Mi opinión ha ido sufriendo modificaciones con el tiempo. Pienso que es una obviedad decir que la diferencia no radica en las técnicas, creo que cuanto mejor sea el dominio técnico manual de un profesional (sea de la índole que sea) más herramientas terapéuticas tendrá y el origen de la técnica no es determinante. Creo profundamente que la diferencia está en los objetivos y el razonamiento clínico que fundamentan la acción terapéutica. Ese razonamiento clínico, es el que está impregnado de los principios que ahora se ponen a debate y que, si bien por si solos pueden expresar poco, en el contexto clínico, favorecen una visión distinta del paciente y su condición. Por otro lado, lo que alguien ve cómo un sacrilegio yo lo veo como una oportunidad. La fisioterapia que yo estudié me dio una visión muy estrecha y muy pocos recursos comparados con los obtenidos en los estudios de Osteopatía. No hace mucho, pero eran otros tiempos. El verdadero desarrollo profesional viene con la práctica en consulta y con la inquietud de buscar las herramientas que te permiten progresar. Eso hay que buscarlo por todas partes y porque no en las demás medicinas manuales. Ahora los tiempos son otros muy distintos, yo descubro actualmente grandes herramientas dentro de la fisioterapia actual, algunas (pocas) en la quiropráxia, muchas en la medicina general. Se me hace muy difícil afirmar taxativamente que lo que yo hago hoy en día es sólo Osteopatía y que es totalmente distinto a lo que hacen otros profesionales. Lo que si tengo claro es que mi visión del paciente, mi abordaje terapéutico y mi noción de la salud, tiene un claro fundamento osteopático y esa es para mí, la única diferencia. Pienso que es mucho más lo que nos une que los que nos separa y que el debate identitario simplemente es alimentado por cuestiones sobretodo económicas, políticas y académicas (por ambas partes).

Finalmente el debate puso sobre la mesa el encaje de la Osteopatía dentro del movimiento de la medicina basada en la evidencia (MBE). Algunos de los ponentes reclamaron, como yo he hecho otras veces, un cambio de paradigma o un nuevo modelo investigador que facilite a disciplinas cómo la Osteopatía la labor investigadora sin renunciar o limitar sus posibilidades. Resulta difícil generar investigación de alta calidad por conflictos metodológicos. En el debate surgieron un par de ideas interesantes. La primera, dejar de escudarse detrás de estos argumentos, investigar según el criterio que se considere más oportuno y utilizar de la mejor manera posible los modelos disponibles. Dicho de otra manera, que defendamos nuestros procedimientos adaptándolos al máximo a “las reglas de juego”. Quizás así llegue el ansiado cambio de paradigma, lo que es cierto, es que o caminamos este camino o no habrá camino. La segunda idea que me pareció interesante vino del público al hacernos percatar que incluso en medicina, cuando se investiga, se abandona parte del criterio clínico que guía la práctica diaria. Por defecto, la investigación está algo alejada de la consulta y eso pasa en todas las profesiones sanitarias. En resumen, hay que ser algo menos puristas y ponernos ya de una vez manos a la obra. No todo tiene que publicarse en el Lancet, JAMA o en BMJ pero hay que documentar y fundamentar nuestra terapéutica bajo los preceptos del método científico (de la mejor manera posible). Mi opinión es que cuanto más tiempo pasemos alejados de esta labor más lejos estará la Osteopatía de ser reconocida y aceptada como profesión sanitaria.

Si bien el debate por si solo no permite dar pasos adelante, si que abre puertas y construye puentes de diálogo nada fáciles dentro de nuestra tan conflictiva comunidad. El diálogo siempre es bueno y espero que sirva más para acercar que para alejar. Muchas veces, el mayor freno para el progreso de la Osteopatía proviene de los propios osteópatas.

Dejo este fantástico artículo para la reflexión

Nos vemos en la siguiente mesa redonda

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Acerca de osteobcn
Osteópata MSc DO. Miembro del Registro de Osteópatas de España. Co-Director de OsteoBCN Osteòpates. Director del Grup de Recerca en Osteopatia de Barcelona (@GROstBCN)

13 Responses to Mesa redonda: diálogo entre osteópatas

  1. nopucdormir dice:

    Para nosotros los pacientes, también es crucial leer artículos como este. Creo que este debate fortalece la débil transmisión de vuestro trabajo a la sociedad de este país. Como la osteopatía sin pacientes no tiene razón de existir, creo que es vital reescribir, diferenciar y transmitir también a los que acudimos a vuestras consultas. Y una reflexión al aire: quizás la medicina basada en el método científico sea mucho menos cierta y mucho más humana de lo que damos por hecho.
    Felicidades por vuestro trabajo. Estáis comprometidos con una disciplina muy joven así que estos primeros pasos son esenciales para tener el control de su madurez.

  2. Sergi Sena dice:

    Hola a todos, en primer lugar agradecer a Gerard esta gran iniciativa que nos permite poner en debate todo aquello relacionado con nuestra profesión. En el tema que nos ocupa, la mesa redonda del pasado viernes, creo que ha sido un primer granito de arena para evidenciar aun más la necesidad de darnos a conocer de forma correcta, sobretodo en el ámbito médico, para poder llegar a una regulación que coloque la Osteopatía en el lugar que le toca. Des de mi punto de vista, estoy de acuerdo con Gerard en que los principios osteopáticos no es lo que nos dará nuestro reconocimiento pero que son totalmente necesarios para nuestra práctica diaria. Creo que su actualización es necesaria pero sin perder la esencia de sus orígenes. Para mí siempre serán algo de “uso interno” de los Osteópatas. No podemos usarlos para explicar al mundo médico y científico nuestro trabajo, ya que no dejan de ser principios y nos piden evidencia. Sobre la evidencia creo que es muy necesario poder documentar y investigar sobre los efectos que tiene nuestra intervención en la salud del individuo, y esto de momento sólo podemos hacerlo con la metodología que se nos exige. Estaría muy bien poder adecuar la metodología para investigar a nuestra realidad pero creo que eso nos alejaría aun más de la comunidad médica, ya que si actualmente ya se nos cuestiona que pasaría si intentamos cambiar el método científico?. Hay que ir construyendo poco a poco, y como se dijo en la mesa, es cierto que investigamos sobre técnicas y no sobre osteopatía pero quizás haya que empezar así para que se nos empiece a tener en cuenta.

    Otro tema importante para mi es el de la regulación. No tendremos voz hasta que tengamos una regulación que nos coloque en el lugar que nos toca. En la mesa se comento que la regulación vendrá desde Europa, pero mi pregunta es: si no nos ponemos de acuerdo ni por comunidades autónomas, Europa impondrá su regulación, espero que así sea porque si no lo tenemos muy mal. Actualmente hay muchos intereses, como ya se ha dicho económicos, muchos años de desbarajuste legal en las terapias naturales, y muchas escuelas que crean “terapeutas” que exigen también una regulación a su medida para no perder negocio. Que pasará con toda esta gente, los pondrán a nuestro nivel? o tendremos que bajar nosotros al suyo, como se pretendía en el último intento de regulación?.

    Por último decir, como fisioterapeuta y osteópata , que para mi son dos profesiones totalmente distintas y el problema en todo esto, para mí, es el desconocimiento: no se es consciente de lo que es la Osteopatía hasta que te introduces en ella y muchos opinan de ella sin conocer, y quizás se debería escuchar mas a los profesionales para poder entender-la. La fisioterapia es una profesión moderna, que surge como la necesidad de introducir profesionales de la rehabilitación en el ámbito sanitario, que hasta que se reguló como tal eran trabajos realizados por los enfermeros/as. Actualmente ya es una profesión con entidad propia i con su regulación. La osteopatía no es creada a partir de la fisioterapia si no que es una medicina manual basada en unos principios propios i debe tener su lugar. No debe ser para mí una especialización de la fisioterapia, aunque si pueden complementar-se.

    Como conclusión diría que primero hay que luchar para una buena regulación, que nos sitúe en el ámbito universitario y no se nos confunda con terapeutas formados en academias con poco rigor formativo. Explicar lo que hacemos de forma entendedora i sobretodo intentar no enfrentarnos con el ámbito médico si no, complementarnos con ellos. Es muy complicado hacer ver nuestra manera de trabajar cuando no la conoces hasta que la prácticas, por lo tanto deberíamos comunicar-nos con ellos con los efectos que obtenemos y intentar hacer ver que no somos competencia si no complementariedad. El camino es complicado pero creo que cada día con nuestros pacientes lo estamos haciendo: son ellos que le dicen al médico que han ido al Osteópata.

    Un saludo a todos!!

    Nuestro trabajo diario es lo que nos pondrá en el lugar que nos toca.

    • osteobcn dice:

      Gracias Sergi por tu comentario

      Estamos bastante de acuerdo. Solo que yo discrepo un poco sobre algo que se dijo en el debate y que tu mencionas también un poco de pasada. Me refiero a la necesidad de estar regulados para empezar a investigar. Bajo mi punto de vista es totalmente al revés. Hace un tiempo la validación de una nueva profesión servía para cubrir unas necesidades clínicas especiales o bien para formar específicamente a un colectivo hacia un determinado campo de actuación. Citas por ejemplo el nacimiento de la fisioterapia a partir de la enfermería. Los resultados clínicos (no necesariamente validados por ensayos y revisiones sistemáticas en aquel entonces) primaban en estas decisiones. Pero ahora las cosas son distintas, puedes tener muy buenos resultados clínicos pero no sirven de mucho (en términos de regulación) sino son contrastados bajo el prisma científico y la evidencia. La fisioterapia ha abrazado el camino de la evidencia desde la ventajosa posición del reconocimiento pero la Osteopatía no correrá esta suerte. Por eso yo creo que si de verdad queremos trabajar para la regulación de la Osteopatía, la investigación es más fundamental que nunca. Son los tiempos que nos ha tocado vivir.

      Un saludo

  3. LluisHortaDO dice:

    Hola a todos,

    Como ya comenté “en directo”: Gracias Gerard por tus iniciativas y por dar espacio al debate y a la exposición del pensamiento dentro de nuestra profesión. Nos hacen falta iniciativas como ésta y sobretodo más gente como tú: apasionada con la profesión, al tiempo que rigurosa en el estudio y en la atención del paciente.

    Rebobinando mentalmente la Charla, una frase sobrevuela mi mente: “Necesitamos comunicar mejor, tanto entre nosotros, como de cara al público en general y a la Sociedad Científica”. Creo que, aunque cada día es mayor el número de pacientes que se tratan mediante medicina osteopática, el desconocimiento sigue siendo enorme.

    Permíteme un par de ejemplos: Como sabes, el pasado mes de diciembre, el Grupo de Análisis sobre la Situación de las Terapias Naturales en España (Formado por expertos de los Ministerios de Educación y Ciencia, de Salud, las CC.AA, la Universidad Carlos III, etc) publicó su informe sobre la situación de las mismas en España y en el Extranjero. Dicho trabajo, aparentemente exhaustivo, incluía obviamente a la Osteopatía entre ellas y analizaba su situación actual tanto aquí como en otros países, su regulación, las evidencias científicas al respecto, etc…

    Pues bien, resulta cuando menos sorprendente que si la fecha de edición de un Documento que en teoría debería ser la “Base” para un futuro proyecto regulador (o Ley) de las Terapias Naturales, fué en Julio de 2011, dicho documento no incluyese referencia alguna a documentos publcados por la OMS a tal efecto, en Diciembre de 2010.

    Si: me refiero al famoso WHO Benchmarks for Training in Osteopathy, al cual tu también hiciste referencia en tu post. Un documento que la propia OMS publica con el objetivo, entre otros, de -y cito textual- “servir de referencia para autoridades nacionales que deseen establecer sistemas formativos, de examen y de validación, que den apoyo a la practica cualificada de la osteopatía”.

    Puedo entender que se trate de un error. Todos los comentemos, todos los días. Pero pienso, que aunque me consta que el Grupo de Análisis dispuso de documento en tiempo y forma (se les hizo llegar una copia en febrero de 2011), por alguna razón no aparece mención alguna en el documento final, y ello, cuando menos resulta curioso.

    Merecemos ser reconocidos por la comunidad científica. Lo pienso con todas mis células, pero el problema radica en el cómo… Y por ello, planteamos la necesidad de un nuevo paradigma en investigación osteopática; uno que nos permita poder “entrar” de una manera definitiva en la medicina basada en la evidencia, pero sin dejar de ser fieles a nuestra manera de trabajar (dónde centrarse en el paciente es lo importante y quizás la técnica sea lo de menos). Y eso, amigo mío: va a ser difícil… (pero no soy de los que se rinden si creen que tienen razón)

    Que científicos de renombre como Fryer, que forman parte de nuestro colectivo, pasen por alto publicaciones que deberían ser más conocidas por el público y sobretodo por la profesión, son a mi modo de ver, de nuevo problemas de comunicación. Creo que debemos difundir al máximo toda aquella información relevante respecto a nuestra profesión. Ya sean artículos que demuestren su validez (bien hechos, eso sí), o documentos que sean marco referencial en relación al colectivo.

    Por todo ello, me parece importante “salir del entorno” y observar la situación desde una perspectiva más general, de tipo Europeo. Puedo asegurarte, que la visión es otra. En ella, ni se plantea que podamos formar parte o ser la especialización de otra profesión; se nos reconoce como lo que somos: practicantes de la medicina osteopática (Universitarios, eso si!!!)

  4. osteobcn dice:

    Gracias Lluis por tu comentario y por tu participación en la mesa redonda

    Dejo el enlace al informe que mencionas: http://www.msps.es/novedades/docs/analisisSituacionTNatu.pdf

    Sólo una reflexión: El nuevo paradigma investigador, quién tiene que proponerlo?

    Un saludo

  5. osteobcn dice:

    He añadido al final del post el artículo (completo):

    Oliver P. Thomson, Nicola J. Petty, Ann P. Moore, Clinical reasoning in osteopathy – More than just principles?, International Journal of Osteopathic Medicine, Volume 14, Issue 2, June 2011, Pages 71-76, ISSN 1746-0689, 10.1016/j.ijosm.2010.11.003.

    Vale mucho la pena su lectura

  6. LluisHortaDO dice:

    Hola Gerard,

    Creo que somos nosotros (los profesionales de la medicina osteopática) conjuntamente con los pacientes, los que debemos proponerlo; ya que somos los primeros interesados en normalizar la situación. Entiendo que es algo que interesa a ambos colectivos y me atrevo a decir que interesa más a los segundos que a los primeros.

    Y ojo: éste debe ser un trabajo global y más allá de nuestras fronteras: de tipo multicéntrico, tal vez multidisciplinar y sobretodo multinacional. En definitiva, creo que deberíamos juntar mentes, experiencias e inercias, y focalizar hacia ello desde nuestra iniciativa y el apoyo de los pacientes.

    No nos olvidemos: los pacientes son lo más importante y por suerte, si algo caracteriza a nuestro abordaje terapéutico es que es “patient centered” y no centrado en la enfermedad (éste si es un principio que no debemos olvidar)

    Mira, a modo de ejemplo: Según un informe realizado por el Ministerio de Salud de Bélgica, el uso de la osteopatía entre la población pasó del 3,9% en 2001 a un 6,4% en 2008.

    Un estudio posterior realizado en 2009 elevaba ese uso al 6,7% y confirmaba la tendencia de contínuo crecimiento en relación a dicho uso. Además, en él se informaba que entre los pacientes que que visitan al osteópata por un único motivo de consulta, el 47,4% presentaba dolor de espalda y el 21,3% dolor en el cuello. Ello me hace pensar que curiosamente hay estudios que nos avalan en ambas patologías/disfunciones, y que además es un motivo de consulta y de baja laboral de máxima repercusión. La encuesta también destaca que el 77,1% de los pacientes visitó al osteópata más de una vez durante el último año y que el 47,3% del total de pacientes no consultó a otro tipo de terapeuta “alternativo”.

    Que siga el intercambio de opinión!!!

    “Etat des lieux de l’ostéopathie et de la chiropraxie en Belgique” KCE reports 148B. Centre fédéral d’expertise des soins de santé (2010)

  7. Diego dice:

    Bueno, me reincorporo al debate. Me parece que la mesa del viernes pasado fue enriquecedora aunque como bien dice Gerard, demasiadas cosas para cubrir en tan poco rato. Pero creo que todo el mundo estuvo correcto y las ideas que salieron iban encaminadas a mejorar la profesión.
    En cuanto al tema de cambiar o no los Principios de la Osteopatía. Yo creo que podemos mencionar 1001 tipo de Principios distintos de cómo actúa la osteopatía y el osteópata. Me parece que de cara al público en general los que están tienen sentido. Es correcto que en los tiempos que corren, deberíamos esmerarnos en entenderlos bien y explicarlos de una forma sencilla y racional. De alguna manera tenemos que explicar qué es la osteopatía o qué es lo que hacemos.
    La cuestión de diferenciarnos de otras profesiones, realmente es un tema que a mi me resulta cansino. Parece que siempre tenemos que estar en guardia ante posibles ataques externos y excusándonos ante la comunidad. Desde mi punto de vista, en este caso no hay parangón somos una terapia que nació en el 1890, con unas ideas que en la época resultaron explosivas y totalmente revolucionarias, por lo tanto supongo que muchas de las terapias que han venido después han sabido apoyarse en las bases de la Osteopatía. Salgamos de esa burbuja y veamos lo que dice Lluis, en el resto de Europa se nos reconoce como lo que somos: practicantes de la Medicina Osteopática.
    Por supuesto que no vamos a ser capaces de abarcar todo y tratarlo todo, para eso es necesario saber nuestro límite personal como osteópatas y remitir a los pacientes a otros profesionales o una segunda de otro colega según sean las necesidades.

    Por lo que respecta a la descripción de las distintas técnicas o enfoque dentro de la Osteopatía, a mi parecer deberían estar supeditadas al entorno académico y laboral de nuestra profesión. Posiblemente de cara al estudiante es más fácil dividir el tipo de técnicas en grupos para luego poder conjuntarlas según las necesidades del paciente. Pero cuando se habla al público sobre la osteopatía, no me parece necesario encuadrarnos en un tipo de osteópata en particular por el tipo de técnicas que usamos, sino con el término genérico de Medicina Osteopática u Osteópata podremos argumentar que usaremos aquellas maniobras que mejor se amolden al paciente en particular. A mi personalmente me hiere cuando leo que algunos osteópatas le ponen su nombre a una serie de técnicas o maniobras para el tratamiento de una condición en particular. No sé si son ganas de dejar su huella dentro de la historia de la osteopatía o sacar tajada a su “brillantez”.

    Finalmente, en el tema de las investigaciones. Yo creo que no hay duda y en la mesa redonda quedó claro que todo el mundo quiere y desea remar en la misma dirección. Recordemos que el primer investigador fue el propio Still, aunque quizás el que lo puso de forma más científica fue el Doctor William Smith y como no otros grandes de la época como John Martin Littlejohn, Louisa Burns, McConnel… todos ellos hicieron las primeras investigaciones de nuestra profesión abarcando temas muy diversos e incluso había journals donde se editaban periódicamente distintos estudios. Quizás hoy en día estos estudios no se podrían enmarcar dentro de lo llamado “científico”, pero eran las bases de nuestros Principios. Las investigaciones no tienen que ir reñidas o en contra de nuestros fundamentos sino apoyarlos de manera más científica. Como decía Caroline, es imposible abarcar toda la osteopatía en un solo estudio, así que habrá que ir por partes.

    De todas formas, pienso que la credibilidad de la osteopatía dentro de España a la que pueda tener en otros países, dista mucho de ser la misma. Podremos hacer 500 estudios científicos, pero si no conseguimos que los estudios de la osteopatía estén reglados, se regule el nombre profesional de osteópata, desarrollo continuado…, siempre puede venir un chalado de cursillo de 200 horas que se haga llamar osteópata, liarla con un paciente y al día siguiente en las noticias el nombre de la osteopatía sale arrastrado. También, la puede liar un osteópata con estudios apropiados, pero siempre habría un colegio oficial para investigar el caso y poner las medidas oportunas. A lo que me refiero es que los científicos, los médicos, la sociedad en general están supeditados a lo que oyen y ven en los medios y por lo tanto la osteopatía cuando más reglada y profesionalizada esté, mejor imagen daremos y nuestros estudios científicos tendrán un mayor peso en todos ellos.

    Estudios a tiempo total, con prácticas clínicas, con equipo y material de investigación de cara a las tesinas, formación de profesores….

    Somos pocos pero valientes así que no dejemos que desvíen nuestra atención de lo que realmente importa para nuestra profesión. Si vamos todos unidos seguro que nos oyen más y mejor. Ánimo por todos los que hacéis tan buena labor dentro de este mundillo osteopático

  8. Sonia Roura dice:

    Hola!

    Hace días que pensaba en escribir y colaborar en tu blog Gerard pero no me parecía poder aportar nada nuevo a parte de todo lo que ya habéis comentado unos o otros. Quizá era más un tema personal de no saber encontrar el momento o la inspiración para escribir. Y resulta que este fin de semana me ha venido la inspiración. Ha sido después de pasar el fin de semana en Dorking, sede del Instituto de Osteopatía clásica de Inglaterra y haber escuchado a Mervyn Waldman. Seguro que muchos le conocéis y enseguida entenderéis a que me refiero, para los que no, Mervyn es osteòpata des del 1976 y des del 1991 vive en Israel donde trabaja en el hospital de Rambam, Haifa en la unidad del dolor junto a un equipo de neurólogos, fisioterapeutas y otras especialidades.
    Una persona fiel a sus principios en un entorno donde nadie le entiende si no adapta su lenguaje, al día de todos los estudios e investigaciones tanto osteopáticas, médicas y de fisioterapia, capaz de colaborar y aprender de otras especialides y terapias y siempre des de la humildad y el respeto, cosa que en nuestra profesión, yo almenos, a veces no siempre lo encuentro.

    Es un claro ejemplo de que tenemos que luchar para ir de la mano con la medicina
    tradicional y la fisioterapia, no ofreciendo un enfoque alternativo sino complementario. Conocemos nuestros principios pero hay que adaptarnos al entorno al que queremos hacerlos llegar.

    Y en lo que a la investigación se refiere, no creo que tengamos que plantearnos nosotros un método científico diferente, creo que tenemos que hacer el esfuerzo de no intentar demostrar a través del tratamiento si no de las vías por las que ocurren los cambios en nuestro tratamiento. Y que sean los expertos en metodología y estadística los que a través de los resultados detecten una necesidad quizás de adaptar el método a nuestra profesión. Nosotros de momento creo que tenemos que buscar el tiempo y las ganas de investigar y no escudarnos en que no nos sirve el método.

    Y por encima de todo creo que todos debemos caminar en la misma dirección, dejando de lado los egos, las diferencias y los intereses económicos. Y compartir conocimiento humildemente como Mervyn Waldman hace cada día en su práctica clínica y docente.

    Hasta pronto, y felicitats Gerard pel blog!
    Sònia

    • osteobcn dice:

      Gracias Sonia por tu comentario y bienvenida al Blog

      No conozco a Marvyn personalmente pero he leido sobre él y cosas que él ha escrito. Como bien dices, me parece un buen ejemplo de cooperación entre profesiones y de trabajo interdisciplinar aportando cada uno su prespectiva en beneficio del paciente.
      Con el tema de los egos, tocas un tema clave que está por debajo y tiñe en silencio todo este debate identitario. Supongo que existe en todas las profesiones pero yo, al igual que tu comentas, creo que en el terreno osteopático, los egos son una lacra que continuamente nos impide avanzar. El problema, muchas veces está en la falta de cohesión interna entre el colectivo y a menudo se hecha de menos un mayor compromiso con la profesión más allá de los lícitos reconocimientos personales.
      Respecto a la investigación, estoy totalmente de acuerdo con lo que comentas. Me permito añadir que parte de estas escusas vienen por nuestra ignorancia sobre metodología de la investigación y las posibilidades que esta ofrece. Si bien soy el primero que dice que es complicado realizar estudios con el máximo nivel de evidencia reconocido, existen multitud de diseños de investigación alternativos que pueden encajar perfectamente en nuestra manera de trabajar. No todo se acaba en el ensayo clínico aleatorizado o en el mataanálisis, existen los diseños llamdos casiexperimentales, estudios de caso-control, estudios de cohortes (que permiten formular hipótesis) o, porque no, estudios transversales observacionales. La ventaja está en que hay muy poca cosa y todo lo que se haga será avanzar. No podemos pretender pasar de la nada (o del poquito) a aportar evidencia irrefutable y metodológicamente impecable. La cuestión es empezar….
      Gracias por compartir tus pensamientos aquí

      Un saludo

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